Tu portal sobre Análisis de conducta, conductismo e interconductismo Última actualización: 18/01/2005

La Psicología Interconductual en España

BREVE INTRODUCCIÓN A LA PSICOLOGÍA INTERCONDUCTUAL

Rafael Moreno rmoreno@us.es

Universidad de Sevilla

 

A través de su obra, Kantor desarrolla un programa metateórico sobre cómo debería trabajar la Psicología para constituirse en ciencia natural, tal como hicieron en su día la Física, la Química o la Biología; una ciencia psicológica definida por estudiar un determinado nivel de la realidad que, teniendo en cuenta otros como el fisicoquímico, el biológico y el social, señale unas especificidades que impidan su reducción a estos. 

Para Kantor el objeto de estudio debe ser la inseparable unidad de los diversos componentes del campo psicológico. El primer componente es el conjunto de relaciones mutuas que en un tiempo presente se dan entre elementos del medio y del organismo. Se consideran mutuas subrayando que el organismo es afectado por el medio al igual que este lo es por el organismo; no se presta atención única o predominante a uno de los dos polos ya que ambos sólo adquieren pleno sentido en su relación. Es este el aspecto que pretende señalar el término interconducta, en un uso similar al de interacción o interrelación. En segundo lugar, las interacciones se dan siempre en, y gracias a, un determinado medio de contacto, como el aire que permite oír, la superficie y el equipamiento motor que permiten desplazarnos o las normas linguísticas que usamos para comunicarnos con otros. Asimismo, hace hincapié en que las interacciones sujeto-medio se ven favorecidas o dificultadas por factores presentes del medio y del propio organismo, así como por la historia individual o interrelaciones previas en las que el organismo ha tomado parte.

El objetivo de la Psicología interconductual es pues describir las interacciones que se dan en cada momento y medio de contacto dados, teniendo en cuenta la influencia y modulación ejercida por los factores situacionales y de historia. Ese sería para Kantor el material relevante para describir, explicar, predecir y modificar los fenómenos psicológicos. 

Entre los psicólogos que han recogido y potenciado la herencia kantoriana destaca sin duda Emilio Ribes Iñesta. Desde finales de los 70 del pasado siglo ha venido desarrollando dichos planteamientos de modo coherente y heurístico, aplicándolos a numerosos temáticas psicológicas como percepción, imaginación, memoria, sueños, lenguaje, inteligencia, aprendizaje y personalidad, y a campos profesionales como la educación, salud, psicología social y trabajo del científico entre otros. De esas elaboraciones teóricas ha venido surgiendo además una importante cantidad y variedad de información empírica. Puede obtenerse una perspectiva de todo ello en el número monográfico de Acta Comportamentalia (Moreno y Varela, 1998) aparecido con motivo de los primeros diez años del libro Teoría de la Conducta (Ribes y López, 1985).

En toda esa labor ha sido fundamental la asunción de unicidad del objeto de estudio y explicar cómo ella puede estar en la base de la variedad de fenómenos y procesos psicológicos considerados usualmente. Dos son las vías seguidas. Una gran parte de la variedad de fenómenos ha sido entendida como casos particulares de las relaciones y elementos componentes del campo psicológico. Las interacciones entre los elementos del medio y del agente han sido clasificadas en una taxonomía (Ribes y López, 1985) de niveles progresivamente más complejos; ella permite integrar a una amplia variedad de fenómenos y procesos, desde los comportamientos psicológicos más sencillos como los pre-asociativo, clásico y operante hasta los de tipo simbólico o lingüístico específicamente humanos que implican interacciones de mayor complejidad estructural.  La variedad de casos así contemplados aumenta a su vez con las variaciones en los parámetros con que pueden considerarse cada uno de los elementos integrantes de cada campo psicológico estudiado; dentro de un mismo nivel de complejidad, variaciones en los parámetros o propiedades de los estímulos, respuestas y sus relaciones  -tales como duración, morfología, intensidad o latencia entre otros- corresponden a diferentes fenómenos de la literatura como por ejemplo numerosos fenómenos perceptivos (Roca, 1989) o diversos programas de reforzamiento operante (Ribes y López, 1985). 

Otra gran parte de la variedad a integrar corresponde a diferencias en la consideración del campo psicológico, realizadas desde distintos criterios histórica y socialmente construidos. Un determinado campo psicológico, entendido desde distintos criterios, es decir con determinados componentes resaltados, da lugar a la consideración de fenómenos y procesos que en apariencia son cualitativamente diferentes. Aprendizaje, memoria e inteligencia por ejemplo, más que procesos radicalmente diferentes, corresponden a considerar el campo psicológico desde diferentes criterios, que valoran respectivamente si existe cambio respecto a interconductas previas, si se repiten otras del pasado y si las que ocurren son efectivas y variadas (Ribes, 1990a y b analiza un amplio número de fenómenos). Esta aportación es un producto del análisis conceptual de la aplicabilidad y uso correcto de los términos de la psicología como categorías no mentalistas de lenguaje, con precursores explícitos en Filosofía como Austin (1962), Ryle (1949) y Wittgenstein (1953), y profundización de los planteados por Kantor (1924-1926) y Skinner (1953). En definitiva, mediante las dos vías mencionadas las contribuciones de Ribes aportan potencialidad heurística y parsimonia al objeto de estudio psicológico, permitiendo abordar multitud de fenómenos y procesos desde unos mismos principios comunes e integradores, sin necesidad de desarrollar un modelo ad hoc para cada uno.

REFERENCIAS:

  • Austin, J. L. (1962). How to do things with words. Oxford: Oxford University Press.
  • Kantor, J.R. (1924-26). Vols I y II. Principles of Psychology. New York: Alfred Knop.
  • Moreno, R. y Varela, J. (ed.). (1998). Diez años de Teoría de la Conducta. Acta Comportamentalia, 6 (monográfico).
  • Ribes, E. (1990a) Psicología General. México: Trillas.
  • Ribes, E. (1990b) Problemas conceptuales en el análisis del comportamiento. México: Trillas.
  • Ribes, E, López, F. (1985). Teoría de la conducta. México: Trillas.
  • Roca, J. (1989). Formas elementales de comportamiento. México:Trillas.
  • Ryle, G. (1949). The concept of mind. New York: Barnes and Noble.
  • Ryle, G. (1979). On thinking. Oxford: Basil Blackwell.
  • Skinner, B. F. (1953). Science and human behavior. New York: MacMillan.
  • Wittgenstein, L. (1953). Philosophical Investigations. Oxford: Basil Blackwell.

     

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