Tu portal sobre Análisis de conducta, conductismo e interconductismo Última actualización: 07/10/2005
Página Inicial Contextos

 

ORCA: UN NUEVO TIPO DE LABORATORIO (1)

Orca un nuevo tipo de laboratorio

Eduardo J. Fernandez eduferna@indiana.edu
Traducción: Luis Valero luis@conducta.org

 

Volviendo atrás (o sin volver) al otoño de 1999, varios estudiantes recién graduados y yo mismo, estábamos intentando averiguar exactamente qué podríamos hacer con nuestros títulos. Éramos un grupo de estudiantes graduados por la Universidad de North Texas, en el Departamento de Análisis de Conducta, y conocíamos muchas de las oportunidades que esta titulación nos ofrecía. El problema de este grupo de estudiantes, incluyéndome a mí mismo, es que no estábamos interesados en las salidas habituales que ofrecía esta titulación. No habíamos conseguido nuestro título para trabajar como consultores en las empresas, para desarrollar programas para niños autistas o con retraso en el desarrollo, para trabajar en las escuelas, ni en cualquier otro de los trabajos habituales previstos para nuestros títulos. Buscando algo más, supimos que algunas personas estaban utilizando los principios operantes para entrenar animales en varias situaciones, algo particular en este grupo de estudiantes, de nuevo incluyéndome a mí, nos movió a interesarnos en esta posibilidad y trabajar en ella. El problema era que parecía que había muy pocos profesores en Análisis de Conducta que estuviesen trabajando con estos temas, ni en investigación ni en investigaciones prácticas. Supimos que uno de nuestros profesores, el Dr. Jesús Rosales-Ruiz había pedido un proyecto sobre entrenamiento de animales en una de sus clases, pero eso era todo lo que sabíamos en el Departamento sobre nuestros estudios y el entrenamiento de animales. Como se puede imaginar, el problema era infinitamente simple y difícil a la vez. ¿Por qué no crear nosotros mismos esta nueva oportunidad de trabajo?. Después de todo, cada uno de los campos que ha abarcado el Análisis de Conducta ha tenido que comenzar en algún punto, ¿no?.

La idea

No sé cómo, en medio de todo esto, llegué a ser el portavoz para organizar lo que pronto sería un grupo de entrenamiento de animales. Los que me conocen saben que es casi imposible callarme, así que al menos tendría algo sobre lo que hablar. Me acerqué al Dr. Rosales con la idea de comenzar ese grupo, y él con paciencia me respondió que podría ser interesante. Creo que hasta que no volví con una lista de diez o más estudiantes y graduados que querían implicarse en este proyecto, no me tomó en serio. Afortunadamente, lo hizo, y me pareció que despegábamos. Creamos un nombre ingenioso para nuestro grupo, la Organization for Reinforcement Contingencies with Animals (ORCA, Organización para las Contingencias de Reforzamiento con Animales), creamos un grupo de discusión en Internet para tratar los temas sobre entrenamiento con animales, el Animal Reinforcement Forum (ARF), hacíamos reuniones, y comenzamos a pensar en qué hacer y cómo hacerlo. Paula Murphy, una estudiante que aún no había terminado –ahora ya sí-, tenía un par de caballos con los que podía trabajar y un lugar donde había hecho alguna investigación para las clases del Dr. Rosales, el SPCA de Dallas. También Amanda Glass, otra estudiante que está ahora en nuestro Departamento, tenía algunas conexiones con el Doberman Recue de North Texas. Parecía que reuníamos lo básico, pero todavía no estábamos seguros de lo que íbamos a hacer y cómo íbamos a hacerlo.

El propósito

El Dr. Rosales nos proporcionó las ideas iniciales sobre lo que íbamos a hacer. Cada uno de nuestros proyectos se centraría en recoger buenos datos experimentales en algún tema de Análisis de Conducta. Obviamente iríamos y entrenaríamos animales con algún propósito concreto, pero en ese proceso intentaríamos llevar a cabo estudios interesantes de sujeto único dentro de los programas que llevásemos a cabo. Tratamos de ajustar una forma medición sistemática sobre cierto número de respuestas diferentes de los perros doberman en el Doberman Rescue. Probamos diferentes formas de desvanecer las ayudas con los caballos de Paula. Realizamos algunas evaluaciones iniciales en el SPCA de Dallas. Debo admitir que algunas mediciones las hicimos con la misma precisión que alguien que lleva gafas negras por la noche. Nuestros proyectos de moldeamiento a menudo no resultaron, y nuestros registros de datos a menudo también eran desastrosos. Para ser optimistas, veo ahora esas respuestas iniciales como aproximaciones a una eventual respuesta objetivo.

Los proyectos

El primer año esbozó un retrato vívido de lo que era ORCA realmente, y a dónde iríamos haciendo lo que hacíamos. Además de los proyectos anteriores, algunos de nosotros pasamos un mes de verano en las Indias Orientales en la isla de Bequia, observando algunos loros salvajes y en peligro de extinción, entrenando un cachorro con propósitos educativos con los niños, y volvimos con algunas ideas para ayudar a una reserva de tortugas marinas. Gasté varios meses entrenando un pastor australiano, sordo y casi ciego, para su dueño adoptivo. Algunos otros trabajaron en un proyecto de estimulación con varios tigres en una reserva. También trabajé con un maestro de cetrería y el entrenamiento de un halcón para enseñarle a cazar. No fue hasta casi el otoño, en el segundo semestre del 2000, cuando comenzamos a trabajar en el Frank Buck Zoo de Gainsville (Texas). Fue en ese momento cuando decidimos centrar nuestros esfuerzos sólo en dos sitios: el SPCA de Dallas y el zoo. Yo supervisaría el proyecto del zoo, mientras Paula supervisaba el proyecto del SPCA. Parecía que estábamos desarrollando lentamente un esquema formal para llevar a cabo investigación experimental en nuestros proyectos de entrenamiento con animales.

La investigación

Centramos todos nuestros proyectos de investigación en el zoo alrededor de nuestra idea inicial de recoger datos experimentales en cada programa. Sin embargo, también centramos cada proyecto en proporcionar alguna ayuda al zoo y a los cuidadores del zoo en general. Esto creó una mezcla interesante de investigación básica y trabajo aplicado que ha llegado a ser lo fundamental de ORCA. Aunque parezca una tarea ardua, la forma en que se lleva a cabo es bien simple.

Cogíamos algún problema del zoo que haya que resolver, y nos subíamos al carro del proyecto con alguna pregunta de investigación conductual interesante que pudiese también interesar a los demás. Tomemos, por ejemplo, un problema habitual que tienen la mayoría de los zoos: trasladar a sus animales de un lugar a otro. En esa situación, podríamos haber decidido hacer lo que hacen la mayoría de zoos, entrenar al animal a seguir un blanco, y entonces hacer que el animal siguiese ese objeto, lo que supone menos esfuerzo que llevarlo físicamente hasta ese área. El entrenamiento de seguir un blanco proporciona por sí mismo una multitud de ideas de investigación básica. Cada blanco que se entrena tiene un experimento de control estimular esperando a ser diseñado. Si se entrena un animal a discriminar entre dos o más blancos, se podrán comprobar un gran número de fenómenos conductuales que afectan a esas respuestas, tales como los programas de reforzamiento para esas respuestas, las diferencias entre reforzadores, la adquisición de esas respuestas objetivo basadas en reforzadores específicos, etc.

El zoo nos dio la oportunidad de trabajar con nueve de sus futuras mascotas. Eso incluía una oveja Hampshire, dos ovejas Jacob, tres cabras La Mancha, y tres cabras mestizas aunque eran predominantemente African Pygmy. No fue muy difícil sondear a los cuidadores del zoo sobre posibles problemas prácticos con estos animales. Las cabras La Mancha tenían el desagradable hábito de arremeter contra cualquiera que se acercase y lo hacían todas a la vez. Una sola cabra La Mancha podía hacer correr al guardia, pero tres al mismo tiempo creaban más bien una situación donde la especie a proteger era él. Este no era su único problema, sino que cualquiera que estuviese alrededor de las cabras durante más de cinco segundos acababa mordido. Con la mejor de las suertes, un adulto podría dejar el zoo con una chaqueta mordida y empapada. En el peor de los casos, un manojo de niños chillones podría ser tirado al suelo más rápido que un oponente de Mike Tyson. No hace falta decir que éste era un problema que merecía la pena intervenir.

También fue fácil identificar otros problemas prácticos que tenían con las ovejas. Las tres ovejas corrían de cualquier persona que se acercase a menos de 10 o 20 metros de ellas. A veces, sus intensas escapadas daban como resultado que chocaban con las otras cabras y también entre ellas. No es difícil imaginar que el término “zoo de mascotas” no significa mucho si los animales no pueden ser acariciados, así que decidimos coger también este proyecto.

Las decisiones

Decidimos centrarnos en el entrenamiento de cabestreo de las tres cabras La Mancha, y de acariciamiento con las tres ovejas. La lógica era simple, en el proceso de entrenamiento de cabestreo, necesitaríamos cierto número de respuestas incompatibles con saltar y morder. Además tenía que ser de una forma fácil para los cuidadores, tanto para mantener las cabras en un área, como para moverlas a otras áreas diferentes. Igual que con las ovejas, si habían de ser acariciadas, obviamente tenían que estarse quietas y cerca de uno como para acariciarlas. Si podíamos conseguir que acariciarlas funcionase como un estímulo discriminativo para las respuestas de permanecer cerca de uno, entonces podríamos generalizar esas respuestas a otras personas que las acariciasen. Pensamos que esto ayudaría también a los empleados y la apariencia del zoo de mascotas, para que pudiesen tener definitivamente unas ovejas presentables.

Nuestras preguntas de investigación en ambos proyectos también fueron bien simples: examinar los efectos de los procedimientos de moldeamiento en todos los animales, así como comparar con otras condiciones, tales como darles comida, y los efectos de los pasos iniciales y finales en cada aproximación del programa de moldeamiento. Especificamos cada paso de aproximación requerido en el programa de moldeamiento, así como las respuestas objetivo, en nuestra hoja de recogida de datos, y llevamos a cabo el entrenamiento a manera de ensayos discretos. De esta forma, podríamos registrar sistemáticamente lo que sucedía en cada paso durante los ensayos de entrenamiento, y en el mismo orden en que ocurrían. Realizábamos 10 ensayos por sesión, y necesitamos más de 10 hasta que ocurrió alguna respuesta. Esto nos daba una información importante sobre cómo seguir, en pasos más cortos o más largos. He incluido una muestra de la hoja de registro de las cabras La Mancha, que podría dar una idea más gráfica del tema.

Como se puede ver, cada uno de los pasos va de arriba abajo, e incluyen mirar al entrenador, permanecer cerca del entrenador, ser acariciado por el entrenador, ser acariciado por otro entrenador, tener el cabestro puesto por otro entrenador, moverse hacia adelante con el cabestro puesto por el entrenador original, moverse hacia adelante con el cabestro suelto, y la respuesta objetivo final de seguir al entrenador sin cabestro. También se incluyeron 4 conductas “inadecuadas”, saltar, masticar, encabritarse y alejarse. Cada conducta “inadecuada” terminaba un ensayo. Como señalé anteriormente, cada 10 ensayos ocupaban una sesión, y cada uno de estos ensayos se registraba de izquierda a derecha en la hoja de datos. He de señalar también que cada respuesta tiene una definición conductual para especificar en qué consiste esa respuesta, pero por razones de espacio no se incluyen aquí las definiciones.

Las gráficas

A continuación se muestran algunas gráficas con una parte de nuestros datos. Obviamente, he incluido sólo una pequeña muestra de algunos de nuestros datos, y he simplificado la presentación en el formato de la gráfica. Si está interesado en el detalle de los datos, estarán disponibles cuando el proyecto aparezca publicado en las revistas de investigación.



La gráfica anterior muestra el 7º paso (moverse hacia adelante con el cabestro suelto), y el 8º y final (seguir al entrenador sin cabestro) en una de las tres cabras La Mancha llamada Marcos. Con Marcos mantuvimos una línea base durante un periodo de tiempo (38 sesiones) para ver los efectos de la administración de comida cada 15 segundos (programa de intervalo fijo 15 seg.) sobre todas las respuestas entrenadas y sobre las conductas inadecuadas. Hay que tener en cuenta que este programa IF-15 es poco contingente. Si Marcos tenía conductas “inadecuadas” durante un ensayo, ese ensayo terminaba, y Marcos recibía menos comida durante ese ensayo. Podría pensarse que ese procedimiento es intencionalmente un “mal” entrenamiento. Ciertas consecuencias de reforzamiento dependen de que aparezcan ciertas respuestas, pero las contingencias son muy débiles, ¡cuando la sincronización es realmente imposible¡

Como se puede ver, parece que Marcos muestra una curva de aprendizaje en la gráfica anterior. Esto tiene sentido, como muchos de nosotros sabemos, puesto que un “mal” entrenamiento puede conseguir los resultados deseados, excepto que generalmente lleva mucho más tiempo conseguirlos y con poca fiabilidad, como puede verse en la gráfica. Cuando iniciamos el paso 6, vemos una bajada inicial en las dos respuestas representadas, pero desapareció rápidamente. Cuando iniciamos el paso 7, vimos un rápido incremento en esa respuesta, sin que incrementase la respuesta objetivo. Cuando llegamos a la respuesta final, vimos un rápido y gran incremento en la respuesta objetivo.

La gráfica de barras superior representa la suma de las respuestas, antes y después, en el conjunto de los 8 pasos en el caso de otra de las cabras La Mancha, llamada Pablo. Como se puede ver, antes incluso de que entrenásemos algunas de las respuestas, como mirar al entrenador o permanecer quieta frente al entrenador, éstas ocurrían ya con una tasa elevada. También esto tiene sentido, muchos de los pasos iniciales fueron reforzados durante el programa de IF con comida, y por tanto fueron pasos “fáciles”. Es alrededor del 5º paso, tener colocado el cabestro, cuando observamos un número poco frecuente de respuestas antes del tratamiento. Tendencias similares se pudieron observar en las tres cabras, de forma que esa información nos decía en qué paso del programa de moldeamiento podríamos comenzar con cada animal.

El presente (y el futuro)

Además de estos primeros proyectos, también teníamos algunos otros proyectos con una de las ovejas y las tres cabras mestizas, además del proyecto de comparar la presentación sucesiva frente a simultánea de los blancos a seguir en las tres cabras. También comenzamos a crear un tablero de igualación a la muestra para llevar a cabo experimentos sobre igualación de identidad generalizada con las tres cabras. Naturalmente, si me hubiese imaginado haciendo investigación con cabras y ovejas durante más de un año, ¡me habría comprado unas botas altas¡.

Este otoño, una nueva estudiante graduada (Nicole Dorey) se unió al proyecto ORCA. Nicole lleva actualmente un proyecto con avestruces, donde se entrenan dos avestruces para seguir un blanco. Estamos comparando las diferencias entre un entrenamiento con un blanco específico y el procedimiento de seguir al líder de la manada, y cómo una respuesta afecta a la emergencia de la otra respuesta.

Paula Murphy continúa su trabajo en el SPCA de Dallas. Actualmente está examinando y creando algunas técnicas de evaluación para tratar varios problemas de conducta en animales, así como un cuestionario para aquellos que devuelven los perros adoptados, un conjunto de programas para reducir problemas en perros guardianes, entrenamiento de ciertas respuestas que incrementarían la probabilidad de ser adoptados como mascotas, y una especie de “línea-directa” donde las personas que adoptan perros puedan encontrar soluciones y formas de entrenamiento de los problemas habituales de sus animales.

En enero comenzaremos nuestro proyecto de entrenamiento de refugiarse en un cajón, en el que se entrenarán a tres linces a pasar de un cajón a quedarse en una posición. Estamos desarrollando los aspectos básicos de este proyecto, que incluirá el examinar los efectos de los reforzadores específicos (dos tipos de comida diferentes) sobre la formación de clases funcionales en dos modalidades de respuesta (entrar en el cajón y quedarse en un sitio concreto).

Finalmente, estamos ideando una gran cantidad de proyectos con una amplia variedad de animales del zoo. Cada uno de estos proyectos discurrirá en los meses siguientes. Algunos de ellos incluyen un programa para cambiar de sitio un caimán, algunos programas para cambiar y quedarse en un sitio para un grupo de tamarinos o monos tití, y un programa de evaluación y entrenamiento de estimulación para dos osos pardos. Como la mayoría de los estudiantes implicados en ORCA, y específicamente los implicados en nuestra investigación con programas de entrenamiento de animales, esperamos que el número de estos proyectos crezca cada vez más.

¿El final?

Como se puede ver, el proyecto ORCA nos ha mantenido bastante ocupados durante dos años y medio. Aunque hemos recorrido un camino considerable, parece que el camino para realizar experiencias y posiblemente para una profesión en el entrenamiento de animales, a través de nuestro Departamento de Análisis de Conducta, está un poco más pavimentado ahora. Creo que nuestro mensaje ha llegado a oírse de forma bastante clara: ¡se puede hacer un buen trabajo experimental en una situación aplicada con animales¡. No se ha de sacrificar el control experimental por el hecho de que los animales no estén en una caja de Skinner y no se vista una bata blanca. De la misma forma, tampoco han de ignorarse los datos porque el objetivo sea puramente aplicado. Este es el mensaje que espero que el proyecto ORCA haya presentado durante estos años de forma convincente, desde que éramos un pequeño grupo hasta lo grande que es actualmente. Con todo lo que se ha dicho, ¿qué dificultades hay en que esto mismo se aplique en otras situaciones?, ¿no podrían ser TODOS nuestros proyectos de entrenamiento con animales posibles experimentos?, ¿no podrían crear otros estudiantes experiencias de investigación similares en sus departamentos?. Supongo que tendré que dejar que sean otros quienes lo consideren…


Eduardo J. Fernández, se graduó como M.S. en Behavior Analysis por la Universidad de North Texas (USA), donde fue co-fundador y presidente de la “Organization for Reinforcement Contingencies with Animals” (ORCA). Eduardo lleva la lista de discusión Animal Reinforcement Forum (ARF) listserv, que se dedica a la discusión en grupo sobre el entrenamiento de animales y la conducta desde un punto de vista científico, y también es el director del programa de la “Association for Behavior Analysis's Special Interest Group” y el “Animal Trainer's Forum”. Actualmente está trabajado en su doctorado sobre Psicología y Ciencias Neuronales y Conducta Animal en la Universidad de Indiana en Bloomington (USA). Pasa la mayor parte de su tiempo investigando sobre condicionamiento operante y respondiente en laboratorio y en el zoo de Indianapolis (USA).

Eduardo J. Fernández
Department of Psychology
Center for the Integrative Study of Animal Behavior
Indiana University
Email: eduferna@indiana.edu



(1) Traducido y publicado con permiso expreso del autor para: Contextos (www.conducta.org) (volver)

DANOS TU OPINIÓN

Puntúa lo leído según consideres la información acertada, informativa y/o de interés.

Excelente Bueno Normal Malo Muy malo

¿Deseas hacer un comentario al respecto de lo leído?:

Título del comentario:

Introduce tus comentarios aquí debajo:

Nombre y correo electrónico (opcionales)

Nombre:

correo electrónico:

Por favor, enviadme la respuesta a mi dirección de correo electrónico

Artículos
Vida cotidiana
Preguntas y Respuestas

Biografías

Bibliografía
Humor
Enlaces
Quienes Somos
Editorial
Lista de Análisis de Conducta
Copyright Contextos:
aviso legal
Visión optimizada para pantalla 800 X 600.
Navegador: Internet Explorer 5.0
info@conducta.org