Una costumbre reciente
entre la juventud española es del nominado "botellón".
Cientos de jóvenes se reúnen los fines de semana por
la noche, en una calle o una plaza, y charlan y se divierten mientras
consumen botellones de cerveza de litro y cubatas de litro, baratos,
preparados por ellos mismos. Una costumbre que tiene su origen en
los estudiantes universitarios en los 80, y se ha extendido a toda
la juventud. Aunque podría argumentarse que tiene sus causas
en la necesidad de un espacio público para las relaciones
sociales de la juventud y los escasos recursos económicos
para divertirse. Sin embargo, los efectos sobre los vecinos en esas
zonas no son muy agradables, y la vista del lugar a la mañana
siguiente es como un campo de batalla. La respuesta política
para intentar eliminar esta práctica ha sido siempre utilizando
castigo (detenciones, multas, cierre de tiendas y locales, avisos
a los padres, etc.), y desde luego con escaso éxito.
En el Area de Juventud
del Ayuntamiento de Málaga surgió hace dos años
un programa denominado Servicio de Atención a la Movida (SAM),
para buscar alternativas a ese botellón. Entre las medidas,
se realizan actividades deportivas y sociales a esas mismas horas,
se distribuye publicidad sobre los efectos del alcohol en la conducción,
las drogas y el sida, etc. Pero este año se les ha ocurrido
una actividad más, dirigida a reducir el impacto de la suciedad
y destrozos en las plazas donde se hace ese "botellón".
Entre esas medidas,
han puesto autobuses nocturnos para ir al centro, (para evitar utilizar
las motos y coches, y los consiguientes accidentes), información
sobre precios más baratos en otros locales, grupos de voluntarios
para información y ayuda civil, y medidas de reciclaje. Aquí
están utilizando una técnica de reforzamiento de incompatibles.
Por ejemplo, aquellos grupos de jóvenes que tiran los restos
de botellas, vidrios, bolsas, etc., a los contenedores de reciclaje
reciben una foto gratuita de recuerdo del grupo. También
realizan concursos de reciclaje, y el grupo de consigue llenar más
su contenedor de vidrios recibe un CD musical de obsequio.
En suma, se utilizan
alternativas positivas, una forma poco habitual de tratar los problemas
sociales y promover cambios en los hábitos sociales. No conocemos
datos de la eficacia de las medidas año anterior, y esas
otras medidas se están aplicado este año. Esperemos
que los resultados lleven a los políticos a continuar este
tipo de programas, y a ver los cambios sociales con una perspectiva
más positiva y empírica, y dejarse de tanta "campaña
de concienciación".
Actualización
11 de Abril de 2006
El Ayuntamiento de
Malaga ha iniciado una serie de actividades alternativas para los
jovenes, frente al botellon para las noches de los fines de semana.
El proposito es dar otras alternativas de diversion para los jovenes,
que permitan las reuniones, charlas, camaraderia, etc., pero realizado
cursos de baile, capoeira, batuka, fotografia, futbol sala, percusion,
taller de risa, danza oriental, etc., o bien actividades culturales
como astronomia, cosmetica, cocina, cocteles, reciclaje, artesania,
etc.,; ademas de espectaculos y deportes por distintas zonas de
la ciudad.
http://www.malagajoven.com
Por supuesto, todas
las actividades son libres y gratuitas. Una magnifica forma de disminuir
la influencia del alcohol como la unica forma de diversion juvenil,
y de dar alternativas de ocio nuevas y creativas a un problema social.
Recientemente, y
ante la convocatoria via movil y e-mail de super-macro-botellones
en distintas ciudades españolas, algunos Ayuntamientos como
el de Granada adoptaron una solucion similar. Es decir, mas que
castigar y reprimir un fenomeno social de la juventud, intentar
dar alternativas acondicionando un gran espacio de ocio, con miles
de metros cuadrados, disponibles para bailar, charlar, jugar, y
si se quiere tambien beber los mayores de 18 años. El efecto
fue evidente, la suciedad y post-efectos del macrobotellon se limitaron
a ese recinto, no hubo altercados ni violencia por las noches, no
hubo manifestaciones ni ataques a la policia, etc. Lo que quisieron
emborracharse lo hicieron (de igual forma lo habrian hecho en otro
sitio), pero los demas se lo pasaron bien, y las repercusiones posteriores
fueron menores.
Me parecen buenas
formas de intervencion desde un punto de vista conductual para un
comportamiento social: no castigar, sino dar alternativas.
De nuevo, aclaro
que no tengo ninguna relacion con el Ayuntamiento, ni con los psicologos
que llevan estos programas.
ENLACES RELACIONADOS:
http://www.malagajoven.com/mapaweb.jsp
http://www.ruidos.org/Prensa/2002feb/020210_A24h.html