Recientemente han
aparecido noticias de acciones políticas alternativas, que
buscan soluciones nuevas a problemas endémicos. En este caso,
las soluciones imaginativas y científicas que intentan en
Medellín (Colombia), al frente de su alcalde (Sergio Fajardo)
y colaboradores. Una ciudad conocida por el narcotráfico,
los atentados y el alto número de asesinatos casi diarios.
Sin embargo, queremos resaltar aquí las propuestas culturales,
creación de alternativas culturales, bibliotecas y centros
de reunión social, como forma de reducir la violencia de
esta ciudad.
Desde un punto de
vista conductual, la mejor forma de reducir un comportamiento problemático
es reforzar las incompatibles. No se elimina la violencia ni la
agresión, con más violencia. Una persona que agrede
a otra generalmente no la considera como un igual, como otro ser
humano igual a él, sino como una cosa. Cuando hay agresión
se teme a la persona agredida o las ideas que representa, y en otras
ocasiones simplemente se le ignora, no es nadie.
Una buena alternativa
social es aumentar el nivel cultural de una población. El
conocimiento sobre los demás disminuye las posibilidades
de agredir a esos otros. Cuanto más se conoce de la cultura
o la familia de otra persona, más difícil es agredirla.
Además el conocimiento abre posibilidades a la negociación,
la discusión y la responsabilidad en los compromisos. Cuando
más conocimientos más se actúa con la razón,
acatando las normas sociales escritas para todos y con responsabilidad
hacia el grupo social.
Entre esas alternativas
culturales han construido nuevos colegios, parques, bibliotecas,
programas educativos específicos para jóvenes y programas
de reinserción para exguerrilleros, becas estudiantiles y
reducción del precio de transporte para estudiantes, acceso
público a internet, etc. En estos ejemplos, la modificación
del entorno físico y social traerá aparejados cambios
sociales y personales que seguro redundarán en la disminución
de conductas agresivas. De hecho, algunos de los programas con jóvenes
procedentes de la guerrilla así han resultado. Los jóvenes
encuentran nuevas alternativas para su vida a través de la
cultura.
Una frase interesante
de la entrevista con Sergio Fajardo: “Se puede tener poder
para destruir, pero no hay poder que obligue a ser alegres, la alegría
no se decreta”. Aunque realmente lo tienen difícil,
y el tiempo dira los resultados e estas iniciativas, expresamos
aquí nuestra admiración a estos proyectos, porque
efectivamente para ser alegres hay que proporcionar las alternativas.
http://www.elpais.com/articulo/cultura/plan/singular/convivencia/elpepucul/
20061130elpepicul_9/Tes
http://www.elpais.com/articulo/cultura/cultura/espacio/buscarse/fuera/
armas/elpepucul/20061130elpepicul_6/Tes
http://www.piedepagina.com/numero1/html/fajardo.htm
http://www.medellin.gov.co/alcaldia/jsp/modulos/N_admon/obj/prensa/nzz.pdf
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/newsid_4401000/4401038.stm