El tema del “calentamiento
global” parece que comienza a ser aceptado por la sociedad
y, especialmente por las autoridades políticas que hacían
más caso a las grandes compañías productoras
de petróleo y grandes industrias, que a los datos empíricos.
La ONU y el conjunto de científicos consultados han constatado
un hecho irrefutable: el hombre está influyendo en su medio
ambiente a gran escala, y ese cambio influirá en su futuro
(que puede ser muy negro).
Como siempre, los
políticos y los medios de comunicación comienzan a
buscar soluciones y qué hacer para ahorrar energía,
contaminar menos, consumir menos gasolina, etc. Lo cual está
bien, pero se dejan las decisiones a la “buena voluntad”,
la “concienciación del ciudano” y la “solidaridad
con el planeta”. Todo es publicidad y más publicidad.
Siguiendo un análisis
funcional del comportamiento, sólo se dan reglas y más
reglas verbales sobre qué hacer. Y sabemos que las reglas
sólo se mantienen si conllevan contingencias positivas e
inmediatas que mantengan esas reglas. Pensar en el futuro dentro
de 20 o 50 años, no es ninguna contingencia y, desde luego,
no es efectiva para mantener un comportamiento actual.
Como siempre (otra
vez) cuando los políticos se ponen a tomar medidas sólo
se les ocurre utilizar “castigo”. Una contingencia para
disminuir conductas, pero que sabemos no produce aprendizajes nuevos,
ni mantienen conductas a largo plazo, y desaparecen en cuanto desaparece
la autoridad que las mantenía. En este caso, sólo
se les ocurre subir los impuestos de la gasolina, pero sólo
0.01 euro por litro. ¡ Algo muy pequeño para el consumidor,
pero un gran paso para la humanidad ¡
Desde un análisis
funcional de macrocontingencias, aplicadas a comportamientos de
grupos, sería mucho más útil utilizar reforzamiento
(positivo) para crear nuevas conductas y mantenerlas a más
largo plazo. Para ello se han de reforzar conductas alternativas,
es decir, el uso de transportes y formas de energías no contaminantes,
o en su defecto –menos contaminantes-.
Para ilustrar esta
situación aquí están unos datos
estadísticos, procedentes de la Corporación de
Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos del
Ministerio de Industria Comercio y Turismo de España. En
nuestro país se han consumido, durante todo el año
2006, un total de 6.931 KiloToneladas de gasolina y 33.019 KiloToneladas
de gasóleo (es evidente que las industrias y transporte pesado
consumen casi cinco veces más que los coches). El Gobierno
ha propuesto penalizar (pues es una forma de castigo) con 0.01 euro
por litro el consumo de gasolina a partir del año que viene.
Si esto ocurre así, el Estado dispondrá de 399.550
Millones de euros.
La alternativa no
es gastarse en publicidad de TV la mayor parte de esa cantidad,
sino otras formas que supongan un cambio real en el comportamiento
de los ciudadanos, utilizando siempre reforzamiento positivo:
1 – Billete
de autobús o metro a mitad de precio
2 – Regalo de una bicicleta a cada chico/a cuando cumpla
18 años (y de paso se evitan accidentes de moto y coche)
3 – Sistema de préstamo gratuito de bicicletas dentro
de la ciudad
4 - Subvención real (en el precio de venta) de coches híbridos,
eléctricos o bajo consumo.
5 – Subvención real (en el precio de venta) de sistemas
de placas solares en comunidades.
6 – Plantación de árboles en todos los parques
de la ciudad, y creación de “pulmones verdes”
dentro de la ciudad.
Éstas son sólo
algunas, hay muchas más alternativas. La idea fundamental
es que el cambio de comportamiento social puede producirse si se
ponen los medios (contingencias) para que cambie el comportamiento
diario. Más que reglas y mensajes publicitarios, se necesitan
actuaciones que cambien directamente el entorno de las ciudades,
y ese cambio cambiará también a las personas. El Análisis
de Conducta puede ofrecer alternativas y, sobre todo, formas de
entender el comportamiento social con alternativas que muchos políticos
no han tratado hasta ahora.
- Foxall, R.F. et
al. (2006). Consumer Behavior Analysis and Social Marketing: The
case of environmental conservation. Behavior and Social Issues,
15, 101-124.
- Grant, L.K. (2007).
Peak oil as a behavioral problem. Behavior and Social Issues,
16, 65-88