Por primera vez,
en lo que recuerdo de cine y tv, una película de policias-y-ladrones,
de buenos-y-malos, de criminales-y-detectives, se hace desde unos
supuestos conductuales, o al menos desde unas bases psicológicas
que no son psicoanalíticas, como han sido la mayoría
de la películas cuando han intentado buscar las causas de
la conducta criminal en "lo profundo del psiquismo humano".
Una serie norteamerican
denominada "Mentes Criminales" presenta una unidad especial
del FBI denominada "Behavior Analysis Unit", es decir
una Unidad de Análisis de Conducta en la policía federal.
Se trata de una unidad especial, que incluso dispone de un avion
privado para sus desplazamientos por los amplios territorios de
USA, y se encarga de los casos difíciles. En esta unidad
tratan de analizar el comportamiento del criminal, analizar patrones
de conducta, rutinas en los asesinos, pistas objetivas en que basarse,
y también informaciones previas, historiales, amigos, relaciones,
trabajos, etc. Todo pretende ser muy objetivo, siempre intentanto
coger al asesino de turno, incluso preveer sus proximos golpes y
detenerlo, como en todas las pelis.
El cambio en esta
serie, si uno se fija en los detalles, es que hablan más
de las consecuencias de la propia conducta criminal, de la satisfacción
sexual en las violaciones, de la sensación de poder sobre
la víctima, de la atención que consigue en otros,
de la repercusión en la prensa, la fama que obtiene en asesino
en serie. Es decir, los reforzadores personales y sociales que mantienen
gran parte de la conducta asocial o criminal. Logicamente, una vez
que los policias analizan al personaje, adivinan cuáles son
esos reforzadores, intentan averiguar dónde y cómo
los consigue, a manipularlos, a cambiarlos, y finalmente atrapan
al malo. Un aspecto importante, es cómo dan la información
a la prensa para manejar esos reforzadores sociales. Una diferencia
fundamental: siempre hablan de las víctimas, de sus vidas,
de sus características, de lo que han sufrido, y el criminal
sólo se le menciona en una línea anónima. Si
algo así ocurriese en la realidad actual de la prensa y los
medios de comunicación, probablemente disminuirían
muchos de los comportamientos criminales que ocurren por imitación
y reforzamiento social.
Otro cambio en los
procedimientos de estos detectives conductuales es que parten de
los hechos, de los datos comprobados, de las declaraciones de otras
personas que pueden corroborarse, de la observación directa
en el lugar de los hechos, de la casa y vecindad del asesino, etc.
Siempre realizan un "perfil" del criminal, van asociando
características y patrones de comportamiento, por lo que
pueden predecir en ciertos casos los próximos pasos de ese
asesino.
En la serie no se
utilizan palabrejas conductuales, ni terminología que parezca
muy psicológica, pero la forma en que lo hacen difiere bastante
de los típicos detectives "deductivos" o los de
"persecusiones y carreras". Una serie entretenida, y recomendable
para analistas de conducta.
http://www.mentescriminales.telecinco.es/