Parece que cunde el
ejemplo, y los políticos intentan medidas mediante reforzamiento
positivo (en vez de tantas sanciones) para disminuir el abandono
escolar en los últimos años de secundaria y el bachillerato.
Por ahora, sólo
son promesas electorales para 2008, pero Manuel Chaves (presidente
de la Comunidad Autónoma de Andalucía, España)
ha anunciado una medida de ayuda económica mensual directa
a los alumnos en Bachillerato. Esta ayuda podría ser de hasta
500 euros mensuales (6000 euros al año), por seguir estudiando
y terminar el curso escolar.
Un argumento que
se esgrime es que el mercado de trabajo para los jóvenes
es más atractivo. Aunque pueda ser una competencia frente
a los estudios porque pueden ganar dinero y tener cierta independencia,
en realidad todos son contratos temporales, de aprendizaje o por
termporadas. Ningún jóven puede independizarse con
los sueldos habituales, eso sí, tienen para sus gastos personales.
Quizás una ayuda económica personal pueda ayudar a
esos gastos y mantener a los estudiantes estudiando.
Sin embargo, el argumento
más importante es que los estudios de bachillerato y los
universitarios posteriores suponen un esfuerzo personal que no se
ve reforzado socialmente. Las metas son a muy largo plazo, y tampoco
aseguran un buen trabajo cuando se terminen los estudios universitarios.
En un análisis funcional, la conducta de estudiar supone
reforzadores a largo plazo, pero como contingencia inmediata es
un coste de respuesta, una extinción, e incluso castigo en
algunos casos. Las respuetas incompatibles con el estudio son mucho
más reforzadas. Quizas el reforzamiento inmediato (mensual)
a través de estas ayudas económicas sea una forma
artificial pero efectiva para mantener la conducta de estudio.
Con estas medidas
políticas se pretende reducir el abandono escolar que en
Andalucía es del 37% de los alumnos, que dejan de estudiar
tras la enseñanza obligatoria y ya no realizan el bachillerato,
por lo que los niveles educativos de Andalucía son de los
más bajos de Europa. Actualmente ya existen becas y ayudas
para estudiantes con bajos ingresos en bachillerato y universidad,
pero su cuantía es mucho menor, y sólo supone una
compensación por la compra de libros, desplazamiento, etc.
Veremos si efectivamente
se pone en marcha, y si lo hace a cuántos alumnos realmente
les llegarán esas ayudas. Por ahora las medidas como el "cheque-libro"
y los libros gratuitos en primaria ya están en marcha. Enhorabuena,
aunque sólo sea por copiar la idea.
Noticia
el País: Chaves promete dar 6000 euros por alumno para
reducir abandono escolar
Noticia
el País: Medidas economicas eficaces
Noticia
en 20minutos